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PATRIMONIO CONJUNTOS HISTORICOS EN LAS MERINDADES
CONJUNTOS HISTÓRICOS EN LAS MERINDADES

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Siete son las localidades de la comarca de Las Merindades que cuentan con la declaración de conjunto histórico-artístico por parte de la Junta de Castilla y León.

Espinosa de los Monteros tiene entre sus calles la mezcla de arquitectura señorial y popular. Varias torres y palacetes comparten espacio con tradicionales casas de estilo montañés con la típica solana de madera en el último piso.  

Frías es, sin duda, el mejor ejemplo de estructura urbana medieval. Elevada sobre un roquedo, sus estrechas y empinadas calles albergan casas medianeras de entramado de madera, colgadas sobre el cortado rocoso. En lo alto de la muela se sitúan el magnífico castillo de los Duques de Frías y la iglesia de San Vicente.

Medina de Pomar destaca por su alcázar de los Condestables. Su casco urbano aprovecha una pequeña colina para apiñar sus casas en calles estrechas. Su iglesia de Santa Cruz, varias casonas blasonadas, la ermita de San Millán y el monasterio de Santa Clara completan la visita.

La villa condal de Oña, importantísima por su Monasterio de San Salvador, también guarda su configuración medieval con parte de su muralla y una de sus puertas, la iglesia gótica de San Juan, la antigua judería y la iglesia de San Salvador, que conserva en su interior los sepulcros de condes y reyes de Castilla y Navarra.

De menor entidad, en cuanto a tamaño se refiere, se sitúan los conjuntos históricos de Villarcayo, Villasana de Mena y Salazar. El primero mantiene dos buenas casonas del siglo XVIII y las típicas casas con galerías acristaladas en su plaza Mayor. Villasana tiene un casco antiguo formado por tres calles paralelas que guardan una torre del siglo XV, un palacio y un convento del siglo XVI. Salazar es un núcleo montañés de casas dispersas con varias casonas blasonadas de los siglos XVI y XVII, destacando entre ellas las torres de los Salazar.

Otras poblaciones que siguen manteniendo ese gusto tradicional aderezado por la presencia de construcciones más nobles son: Puentedey, Virtus, San Miguel de Cornezuelo, Arroyo de Valdivielso, Villanueva la Blanca, Quintanilla del Rebollar, San Zadornil, Herrán o Montejo de San Miguel.

Un tipo de construcción popular muy extendido por el norte de la comarca (en el límite con Cantabria) y con un gran interés etnográfico es la cabaña pasiega. Esta casa, rodeada de prados cercados con muros de piedra, esta construida en piedra y madera. Tiene dos pisos, el inferior para el ganado y el superior donde está la cocina, la habitación y el payu o pajar. Su tejado es a dos aguas y está cubierto con lastras, y cuenta con una escalera exterior de piedra para acceder al primer piso. La localidad de Las Machorras es el punto de referencia del mundo pasiego en la provincia.