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EL CEDER PRESENTA UNA ALTERNATIVA PRÁCTICA DE IMPULSO DEL EMPRENDIMIENTO DE LA MANO DEL SABER TRADICIONAL Y LAS PROPUESTAS DEL ENTORNO

Centro de Desarrollo Rural Merindades. Área de Comunicación. 21 de Septiembre de 2018



La Escuela de Saberes Tradicionales e Innovación Rural, PIEDRA Y SEMILLA, toma forma como proyecto no productivo.

 

El CEDER avanza con paso firme en abordar aquellas líneas específicas que fruto de la aplicación del proceso de Desarrollo Local Participativo ejecutado hace un año, dieron como resultado la hoja de ruta a seguir en este LEADER 14-20, en el ámbito de los proyectos de carácter no productivo.

Tras la puesta en marcha de EVENTUM, con las acciones del proyecto ALDABA, se está trabajando en la desestacionalización y universalización de la cultura y el ocio en las Merindades, con una propuesta para todos y todas, sin edad, y más allá de las temporadas habituales. En esta ocasión lo hace con un proyecto en el EJE Estratégico de Capital Humano, una línea esencial en la consecución de objetivos de lucha contra la despoblación, con medidas de capacitación de las personas del territorio y propuestas de oportunidades y alternativas de desarrollo personal y profesional viables en nuestro entorno.

Por un lado, Europa es un territorio en el que predomina el medio rural, con un porcentaje de más del 80 %; en el caso de España se amplía hasta un 90 %. (Ministerio de Industria, 2014). Aunque en la actualidad la tendencia es la vida en la ciudad, existe un elevado número de habitantes europeos que viven y desarrollan actividades económicas en ese medio rural, especialmente relacionadas con la agricultura, la ganadería, el aprovechamiento forestal, su transformación y el turismo. Sin embargo, el creciente éxodo rural deja cada vez más despoblados los núcleos rurales y masifica las ciudades, ocasionando la pérdida de las costumbres, las tradiciones y la vida en los pueblos y un envejecimiento de la población rural en Europa y, en particular, en España.

En palabras de la Presidenta del Centro de Desarrollo, Nuria Ortiz, “se hace necesario fomentar experiencias de innovación en el medio rural y aprovechamiento de recursos del territorio de la mano del saber tradicional. Consideramos que estas actividades que fomentan la interacción entre hombre y naturaleza son esenciales para la conservación de la biodiversidad. El abandono de pueblos, tierras y usos tradicionales del bosque es un caldo de cultivo perfecto para la pérdida de esta biodiversidad, para cuya conservación se hace necesario un manejo sostenible de los bosques y tierras. Por ello esta propuesta trata de incentivar un modelo de desarrollo sostenible a través de la generación de competencias para aprovechamiento de algunos de los recursos rurales que pueden ser estratégicos en la comarca de las Merindades, y que sobre todo son valores endógenos de esta tierra”.

Otro aspecto preocupante en la actualidad es la pérdida progresiva de las culturas tradicionales de los pueblos. Huelga decir que la riqueza y variedad de las mismas es tal, que con su desaparición perderíamos un enorme tesoro socio-cultural. La dinamización de los pueblos y el aprovechamiento del saber de sus gentes promueve la participación de las personas locales y vecinas empoderando su conocimiento y su figura.

Por todo ello esta propuesta del CEDER Merindades persigue consolidar un proyecto piloto de estudio y jornadas formativas en materia de mejor aprovechamiento y desarrollo de recursos estratégicos y disponibles del territorio.

El alcance del Proyecto comprende 4 áreas fundamentales de trabajo:

1.- Por un lado un trabajo de estudio que servirá de análisis-soporte para las acciones posteriores. Un estudio de Recuperación del Saber Tradicional vinculado a los usos comunes de plantas y bosques en las Merindades.
2.- Un microproyecto de innovación que supondrá la evaluación de 7 especies existentes (recogidas en el estudio) o comercializables: medicinales, aromáticas, de aplicación textil, comestibles, ……, para medir sus posibilidades de cultivo, así como los recursos humanos y materiales necesarios para llevar a cabo una producción con destino al mercado, como oportunidad de empleo o emprendimiento.
3.- Una exposición ornamental etnobotánica visitable de plantas del territorio en el Monasterio de Rioseco, como aplicación práctica alternativa de lo anterior, que nos permitirá facilitar una nueva oferta atractiva a los visitantes del mismo, incidiendo en la cooperación posible entre la puesta en valor del patrimonio y los contenidos de este proyecto.
4.- Se planteará la organización y ejecución de 5 ciclos formativos de 16 horas, abiertos al público en general con aplicación práctica orientada al emprendimiento, en torno a las siguientes temáticas:

o Cultivo de Plantas Aromáticas y Medicinales – 10 y 11 de noviembre en el Monasterio de Rioseco y Ahedo de Butrón
o Fruticultura – 13 y 14 de octubre en Villanueva de Rampalay (Valle de Zamanzas)
o Apicultura – primavera 2019 en Ahedo de Butrón
o Cultivo de Hogos – 27 y 28 de octubre en Monasterio de Rioseco y Valle de Zamanzas.
o Ganadería Extensiva – 24 y 25 de noviembre en Manzanedo y Ahedo de Butrón

(Inscripciones: piedraysemilla@gmail.com)

En opinión del gerente del CEDER, Jose L. Ranero, “se busca un proyecto de conservación y puesta en valor del patrimonio histórico y cultural, conservación de biodiversidad y desarrollo rural aplicado, cuya base sea la formación de personas de todas las edades, con inquietud y posibilidades de emprender en el medio rural, en nuestro medio rural. Un proyecto de investigación, formación, puesta en valor de espacios y creación de proyectos piloto en materia de desarrollo rural. Es vital ofrecer propuestas fundamentadas principalmente en la práctica y en estudios de caso reales. Ofreciendo formación en el terreno, teniendo en cuenta y recopilando el conocimiento tradicional y se dota a personas en técnicas y experiencias de innovación”.

Para su presidenta, Nuria Ortiz, “este es un proyecto piloto que confiamos podamos consolidar en el tiempo con el apoyo de las diferentes administraciones. Ya este primer año tenemos que agradecer la participación y cofinanciación de los Aytos. de Los Altos, el Valle de Manzanedo y del Valle de Zamanzas, que han apostado por una nueva forma de hacer lo posible por las Merindades. Debe de ser un proyecto que sirva de referente de como impulsar un territorio desde las personas, su saber del territorio y del modo de hacer tradicional, actualizado buscando la incorporación de nuevos métodos y estrategias que posibiliten oportunidades reales de empleo en la comarca”.