DEPORTES, OCIO Y TRADICIONES, FIESTAS Y GASTRONOMIA, - INFORMACION POR MUNICIPIOS
 

 
LOS DEPORTES EN LAS MERINDADES

Debido a sus condiciones físicas, el medio natural de las Merindades es ideal para la práctica de numerosos deportes en contacto con la naturaleza.

La amplitud de los espacios naturales junto a su buen estado de conservación y la existencia de antiguas vías caminos y calzadas hacen que el senderismo sea la actividad más demanda y que los caminantes disfruten del contrastado entorno. En el apartado del senderismo, en la comarca existen dos senderos de gran recorrido que hoy se encuentran balizados: son el GR-1 o sendero histórico que comunica Cataluña y Galicia y el GR 85 o sendero de Las Merindades, que enlaza diferentes localidades de nuestra comarca. Además existen otras cortas rutas que nos adentran en este privilegiado medio natural.

Al igual que sucede con el senderismo, los amantes de la bici de montaña encontraran en su deporte preferido un magnifico escenario para su práctica. Diferentes alternativas para todos los gustos que discurren por paisajes muy contrastados; desde riberas de ríos con suaves pendientes hasta altas cimas con gran desnivel.

Para la práctica de la equitación podremos acudir a empresas especializadas donde podremos desde adquirir los conocimientos básicos para montar a caballo a realizar excursiones por los alrededores.

Las características de los ríos y embalses de la comarca, basadas en un gran caudal permanente incluso en los meses estivales, hacen que todos los deportes náuticos sean practicables en nuestro entorno. En este apartado los aficionados a la vela o al windsurf podrán disfrutar de las óptimas condiciones que ofrece el Embalse del Ebro. El piragüismo también se puede practicar en los embalses y en determinados tramos del Ebro, Nela, y Trema. Para los amantes de las emociones más fuertes también existe una oferta comercial para descender en balsa de rafting por el Ebro y practicar hidroseep, barranquismo o descenso de cañones.

También los ríos cuentan con numerosos cotos de pesca donde es muy fácil conseguir las apreciadas truchas. Los cazadores podrán practicar su deporte preferido en las diferentes zonas aptas para ello o incluso en cotos cinegéticos de carácter permanente.

Otro atractivo que presentan nuestros ríos es que en ellos es posible bañarse, ya que a lo largo de su curso se han adaptado distintas zonas naturales aptas para el baño. Generalmente, junto a ellas es posible descansar, merendar o simplemente disfrutar del entorno, ya que en muchas ocasiones se encuentran acondicionadas con bancos, mesas y barbacoas.

También existen otras alternativas que combinan el medio natural con la práctica deportiva como es el caso del campo de golf de Villarías. En cuanto a deportes de invierno, también hay que señalar que la Estación de ski de Lunada abre sus puertas todas las temporadas y que se trata de una instalación ideal para comenzar en este deporte o pasar una buena jornada disfrutando de la nieve.

También es posible huir de lo cotidiano con nuevas actividades como el paint ball, donde se trata de disfrutar manchando con proyectiles de pintura a nuestros rivales. Las numerosas cavidades y simas presentan un gran atractivo para los amantes de la espeleología. En puntos muy determinados existen vías de escalada. Incluso en el Valle de Losa hoy es posible volar. Tanto los albergues públicos como los privados cuentan con un amplio abanico de posibilidades deportivas y actividades culturales que generalmente se ofertan a escolares o grupos de jóvenes.

En los núcleos de población más importantes se concentran las instalaciones deportivas urbanas como campos de fútbol, pistas de baloncesto, polideportivos o piscinas municipales. En los pequeños núcleos es posible encontrar algunos restos de los deportes rurales como frontones o boleras, en las cuales se puede jugar a las modalidades de tres tablones o pasabolos.


FIESTAS Y TRADICIONES EN LAS MERINDADES

En este apartado podremos descubrir algunas de esas fiestas que han permanecido intactas pese al paso del tiempo. En la comarca existen dos fiestas declaradas de Interés turístico en Castilla y León. La Romería de San Bernabé se celebra el sábado más cercano al 11 de junio en el entorno de Ojo Guareña, donde año tras año se reúnen numerosos romeros que tras venerar al santo comen en el campo. La fiesta del Capitán de Frías también está declarada de Interés Turístico y se celebra en San Juan, en el mes de mayo, conmemorando la liberación de la pequeña y monumental ciudad.

Si hay que destacar una fiesta por sus raíces populares y por el atractivo de su temática, esta es la romerías de Nuestra Señora de las Nieves, que año tras año se celebra en Las Machorras y donde se reúne la comunidad pasiega de Burgos y de Cantabria. Según la tradicional fiesta, el día 5 de agosto, tras la misa y el original baile popular en el que interviene el "bobo", el "rabadán" y varios danzantes, los romeros comen en el entorno de Las Machorras, entre las vallas de piedra que rodean los verdes pastizales. Y tras la comida, la fiesta continúa.

El Carnaval se ha afianzado como una interesante fiesta en la que participa toda la población. A las localidades de Villarcayo, Medina de Pomar y Villasana de Mena, se une Espinosa de los Monteros, donde el Martes de Carnaval es el día grande con el tradicional Entierro de la Sardina. Otra fiesta de gran arraigo local es el Judas de Trespaderne.

La Semana Santa también ha recobrado la intensidad de la fiesta religiosa en Medina de Pomar y Villarcayo. Hasta hace muy pocos años, la procesión que más destacaba en este aspecto era la que se celebraba en Ahedo de Butrón donde una persona que representaba a Jesucristo, mientras cargaba con una cruz, caminando descalzo por las empedradas calles del pueblo, recibía latigazos.

Las romerías de Nuestra Señora de la Hoz, que se celebra en julio en la ermita de Santa Isabel en El Almiñé y la de Baillo, en una ermita que se emplaza en las faldas de la Tesla, concentran a numerosas personas que se acercan a disfrutar de la jornada.

Como fruto de la herencia de nuestra economía ganadera y agrícola, distintas poblaciones celebran ferias muy vinculadas al mundo rural; son los casos de Soncillo, Villarcayo, Medina de Pomar, Espinosa de los Monteros y Quincoces de Yuso. Esta última población está recuperando con gran existo las tradicionales ferias que se perdieron hace décadas.

La comarca es muy festiva. La mayoría de las localidades celebran sus fiestas patronales en los meses más próximos al verano. Las localidades más grandes gozan con un gran colorido en sus fiestas: Villasana de Mena abre el periodo festivo en junio; en julio siguen Quisicedo; en agosto Quecedo, Villasante de Montija, Trespaderne y Villarcayo; septiembre es el mes más festivo, Quintana Martín Galíndez, Espinosa de los Monteros, Quincoces de Yuso, Soncillo y Frías; Medina de Pomar y Oña cierran el periodo festivo en octubre.

En el aspecto de las manifestaciones culturales destacamos una representación artística con nombre propio "El Cronicón de Oña". En ella participa la población de la Villa Condal y sumerge al público asistente, en la historia de la fundación de esta población y del Monasterio de san Salvador, siempre muy ligado a los orígenes de Castilla.

La actividad cultural y deportiva está muy presente los habitantes de nuestros municipios y gracias a ellos muchas iniciativas se están consolidando. Citaremos solamente algunos de los ejemplos más representativos como el día de las Merindades, los certámenes de teatro, las exposiciones caninas, los concursos de pesca, las concentraciones de motos, los concursos micológicos, las ferias y fiestas ecuestres, los certámenes de pinturas, los conciertos de música, los mercados medievales así como otros acontecimientos culturales y competiciones deportivas de distinta índole.


GASTRONOMIA EN LAS MERINDADES

Una comarca en la que la actividad ganadera y agrícola han tenido un gran peso en la vida cotidiana de sus habitantes es lógico que posea unos interesantes productos gastronómicos. La calidad de estos productos se basa en la naturaleza de los mismo y en el sistema tan tradicional de elaboración que se ha mantenido en algunos casos hasta nuestros días.

En la mayor parte de nuestras poblaciones es posible encontrar buenos productos de huerta o de granja como hortalizas, huevos o frutas. El medio natural también nos provee de cotizados productos como los perrechicos, los níscalos y otras variedades de setas y hongos. La miel y todos sus derivados, naturales y de gran calidad, también tienen una venta comercial.

Entre los productos agrarios o ganaderos hay localidades que destacan sobre el resto, como es el caso de Espinosa de los Monteros, donde además de los productos lácteos tan típicos de la villa como sobaos pasiegos, italianas, mantequillas, quesos o leche, encontramos otros como morcillas o incluso anchoas.

Otros productos que destacan por su calidad son las morcillas de Oña, Valdenoceda, Vallejo y Villarcayo, los chorizos y los derivados del cerdo de Villarcayo, las frutas de Tobalina y Valdivielso, las lechugas de Medina de Pomar y Frías, la patata del Valle de Losa y de los Altos, las patatas fritas y su derivados de Villarcayo, la repostería de Medina de Pomar, Villarcayo, Villasana de Mena y Nofuentes, ... la lista de productos y poblaciones es extensa.

Centrándonos más en los productos y en su denominación, la carne de las Merindades ya ha conseguido su marca de calidad controlada que asegura a sus consumidores una procedencia y una garantía sobre sus condiciones.

A los excelentes productos de la tierra y manufacturados generalmente de forma artesanal, hay que añadir en este apartado el gran aliciente que supone para los visitantes la oferta gastronómica de nuestros restaurantes, que incluyen en sus cartas platos de la cocina castellana y vasca, elaborados con nuestros sanos productos. A esto se suma la excelente relación calidad precio que podemos encontrar en los menús y en las cartas que nos ofrecen.

 
 
 
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