EL ARTE EN FRIAS

- El Arte: El municipio destaca sobre todo por el conjunto histórico artístico que forma su capital, Frías y por el conjunto de la ermita de Tobera. Frías: El Ebro, a su paso por las tierras de las Merindades, deja en una de sus orillas esta pequeña y bella ciudad medieval. Empezaremos nuestra visita por el castillo que preside la ciudad: Comenzado en el siglo XII, el carácter defensivo de esta construcción se aprecia en todo su conjunto. A él se accede por un puente levadizo sobre un foso excavado en la roca. Su defensa se basa en su estratégica ubicación: todo el perímetro tiene altos muros, rematados por un cuerpo almenado, y partiendo de una roca, la altiva torre del homenaje. En torno al amplio patio de armas quedan restos de sus antiguas dependencias, como graneros, bodegas o estancias de servicio. Desde la parte superior de la torre del homenaje y desde los tres ventanales de sus muros, rematados por capiteles románicos, la vista de la ciudad es excelente. Para defender toda la ciudad, se levantó la Muralla de la Muela en el S.XIII. Bordeaba todo el conjunto y a su interior se podía acceder a través de tres puertas: la de Medina, la del Postigo y la de la Cadena. En un extremo del cortado rocoso se encuentra la Iglesia Parroquial de San Vicente . De su primitiva construcción románica solo quedan algunos restos, ya que, tras la caída de su torre en 1.904, se levantó una nueva. Su portada principal se exhibe actualmente en el Museo de los Claustros de Nueva York. En el siglo XIV y XVI se añaden dos capillas a la nave principal, la del Santo Cristo de las Tentaciones y la de la Visitación. En el interior se pueden admirar retablos, altares, sepulcros, pinturas, y una amplia colección de imaginería religiosa. Todo el conjunto urbano ha sido construido aprovechando la roca y utilizando toba y madera. Es uno de los mejores ejemplos de belleza de la arquitectura rural en España. Sus estrechas casas se adosan entre sí originando empinadas y empedradas calles con sabor medieval. Frías tuvo en su pasado numerosas iglesias y conventos, de los que hoy quedan en pie el Convento de San Francisco , del s.XIV, la iglesia de San Vítores , que conserva su espadaña gótica, y el Convento de Santa María de Vadillo , que fue utilizado como hospital. Sobre el Ebro, se levanta el imponente puente medieval , sobre el cual se construyó una torre para controlar el paso y cobrar el impuesto de pontazgo, ya que era paso obligado en la comunicación de la Meseta y la Rioja con el Cantábrico. Tobera: Nos encontramos en uno de los parajes con más encanto de la comarca. Entre un bosque de quejigos aparecen bellas cascadas originadas por surgencias que brotan en lo alto. Muy cerca de ellas encontramos el increíble conjunto que forman las ermitas góticas del Santo Cristo y Santa María de la O, del S.XIII, y el puente medieval sobre el río Molinar. Este modesto río atraviesa los elevados montes de los Obarenes, creando una estrecha garganta de un alto valor paisajístico. Ha sido este desfiladero importante vía de comunicación, por donde transcurría una antigua calzada romana que unía La Bureba con Orduña y los puertos del Cantábrico. Tras salir del desfiladero, el río llega a la localidad de Tobera. El Molinar debe su nombre a los molinos que aquí se encontraban y que aprovechaban la fuerza de sus aguas para funcionar. En el pueblo el río también se precipita al vacío en varias ocasiones. Quintanaseca: lo mejor de esta población es su iglesia que conserva varios elementos románicos.

 
 
 
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